martes, 23 de julio de 2024

LA FOTO PARA EL CARNET

Por. John Montilla 

Me llegó un mensaje, en el que me ordenaban los directivos enviar a la mayor brevedad, junto a mis datos personales, una foto reciente con fondo blanco, como no me he afeitado en toda la semana, y no estaba en mis planes hacerlo, decidí buscar entre mis cosas, porque sabía que tenía una foto de hace tiempo con los requisitos que pedían. La encontré, un tanto descolorida, pero servía, la escaneamos y así se envió. La curiosidad me llevó a preguntar a mis compañeros que hicieron al respecto. Un colega me cuenta que casi estaba en las mismas mías, pero que él había sacado la foto del carnet de su equipo de fútbol, aun se podía leer en la camiseta el nombre del político que los había patrocinado, pero con un pequeño retoque le borró eso y listo. Otro dijo que había colgado una sábana blanca y le había pedido a su pequeña hija que le tomara un par de fotos. De la docena que le tomó la niña más de la mitad le habían apuntado únicamente a la calva, pero que escogió una que le podía servir. En ese sentido, los hombres nos acoplamos más rápido a estas circunstancias. ¿Pero si le pides a una dama una foto para carnet en esta cuarentena? … y es aquí donde comienza la historia. Apenas llegó el mensaje, la una corrió al baño, para lavarse el cabello, retocarse en casa y posarle al familiar para la foto. Otra, “mija corra donde la vecina, y dígale que nos preste la plancha del pelo, porque la nuestra se nos dañó”. Otra llama a su peluquera de confianza que por favor le haga una visita urgente a la casa. Pero, hay un inconveniente. “Profe, hoy no me toca, pico y cédula, y me pueden multar”, no se preocupe, se viene por las orillitas. O pida prestado el carnet de alguna enfermera. ¿Y si me multan?... ¡Pagamos, que diablos! Preferimos andar endeudadas y no salir desaliñadas en una foto Y alguna otra, mijo corra a la papelería pronto, ¿Y eso por qué se le acabó la última resma de papel que compre´?... “No señor, vaya y me compra unos pliegos de papelillo, para teñirme el pelo aunque sea con eso, no ve que el tinte ya se me daño”. Y otra más, ¿Será que me puedo conseguir unos aretes para combinarlos con esta blusa? ¿Y quién toma la foto, será que hay servicio a domicilio ?. Mamá, mire que yo le tomo la foto y le pongo un buen filtro para que no se le noten esa ojeras de tanto estar pegada al computador. Y las más decididas: “Yo no mando foto, prefiero quedarme sin carnet, el glamour no se puede perder por una simple pandemia”.
Por supuesto que no debió haber sido así, pero con esta cuarentena, uno se pone a divagar de cualquier cosa. Un abrazo a mis compañeras, como quiera que hayan quedado en esa foto se las extraña y se las quiere.

John Montilla (5-V-2020)
Imagen tomada de internet

CADENA DE PAPEL

Por. John Montilla

Alguna vez les hice hacer esta actividad a los niños en una clase: elaboramos unas cadenas de papel cortas. Luego al azar les hice organizar parejas, muchos no estaban conformes con el compañero que les tocó, pero les recalqué que esa era la primera regla del ejercicio. Luego, les pedí que se encadenaran de la mano con su compañero usando sus cadenas de papel, que no debería sobrepasar los 50 centímetros de largo. Después les explique lo que íbamos a hacer: Salir al patio, y a las zonas verdes sin romper las frágiles cadenas, porque si no serían excluidos del ejercicio. Posteriormente les puse a hacer unas tareas sencillas, pero que se hicieron complejas para ellos porque no podían moverse cómodos, por estar pendientes de no romper la cadena de papel que los ataba y por lidiar con un compañero con el que frecuentemente no trabajaban. Recuerdo haberles pedido que tenían que recoger cierta cantidad de hojas secas con determinadas características, tantas tapitas de gaseosa, tenían que reunir un conjunto de palos de helado y hacer un pequeña colección de objetos de determinado color y otras cosas por el estilo. Fue interesante y divertido ver las peripecias que hicieron por hacer el ejercicio. El primer objetivo se logró, pudieron tolerar y adaptarse con su compañero de equipo, segundo ninguna pareja rompió la cadena, y todos cumplieron con las tareas asignadas, nadie quería ser la “pareja perdedora”. Una vez terminada la actividad les pedí que rompieran las cadenas, cosa que hicieron con mucho gusto, y parecieron exhalar un suspiro de alivio. Luego regresamos al salón de clase, y les pedí que me contaran que como se habían sentido, y todos estaban ansiosos por expresarse. Lo que facilitó, para llevarlos al terreno del tema del que quería hablar: “La libertad”, como estaban bien efusivos les pedí que me escribieran sobre ese tema. Los frutos de ese ejercicio de escritura fueron muy buenos.
Me pregunto ahora, que estarán pensando los niños que se han visto obligados por las circunstancias actuales, a estar enclaustrados. La pandemia ha sido una especie de “penitencia en casa”, un decreto del gobierno firmado en un papel ordena que a ellos les está vedado salir a que les dé el sol en el rostro. Una cadena de temor, nos ata a todos. Ojalá fuera tan sencilla de romper como esa “cadena de papel” que me trajo el recuerdo. Me gustaría volver a preguntarles a los niños por la palabra “LIBERTAD”.

John Montilla (13.V-2020)

AFRO FAN

 Por. John Montilla

Una vez un estudiante que no obtuvo un buen resultado en una actividad, al momento de recibir su resultado negativo, hizo este comentario: “Usted me tira duro no más porque soy negro.” Por supuesto, paré lo que estaba haciendo, lo miré fijamente a los ojos y profundamente serio le dije: No sabes cuánto me molesta eso que acabas de decir, no me conoces, no sabes cuánto me duele ese insulto que acabas de decir. Le enfaticé que nunca nadie antes me había dicho que soy racista. Le dije que él no sabía cuantos amigos negros tengo y he tenido en mi vida, y que tampoco sabía mi gran respeto por la cultura afro, y que soy un gran admirador de la música antillana, y por supuesto de la música africana. Le dije que quizás de cultura afro yo sabía más que él. Le pregunte si sabía quién era Miriam Makeba, Lokassa Ya Mbongo, Fela Kuti, y otros, por supuesto que no sabía, le dije que él no sabía que mi música favorita es la salsa, que tiene sus raíces en muchos ritmos africanos, y que de seguro él no sabía quién era “El sonero mayor”, y por supuesto tampoco sabía cuanta admiración le tenía a Johnny Pacheco, uno de los creadores de la Fania All Stars. Y que quizá nunca haya escuchado a Benny Moré, y que tampoco debía tener ni remota idea de un cantante negro, conocido artísticamente como “Bola de Nieve”, mejor dicho le eché un largo discurso de muchas cosas de esa cultura con las que me siento conectado y para rematar le dije, que él no conoció a la negra Gladis, en cuya casa viví un tiempo, una mujer con un alma blanca para querer por las buenas, pero con un genio de mil diablos por las malas, pero de quien guardo un grato recuerdo y que tiene un hermano que anduvo en la calle y que hoy en día es un ejemplo de superación y por supuesto es mi amigo. Podría enumerar un resto de mis amigos, pero creo que hacerlo sería en cierto sentido discriminatorio, no me parece prudente entrar en esos terrenos. Al final el estudiante, creo que sintió que se había equivocado, le dije que esperaba sus disculpas. En honor a la verdad debo decir que así lo hizo unos días después.
Para terminar debo anotar que no hace mucho, pero con prudencia y conservando medidas de cuidado, hicimos un pequeño asado entre unos cinco amigos, el duro para asar carnes es un amigo popularmente conocido como “el niche”, el hombre nos enseñó un truco para asar sin estar echándole aceite a la carne con un pedazo de cebolla, dijo el hombre, “pásenme un platón”, puso la carne allí luego le echó el aceite encima y con sus manos la revolvió y luego a la candela, estuvo muy buena, tanto como la amistad que nos une.
Como ñapa puedo decir que con motivo de esta cuarentena, que día, escuché más de 12 horas seguidas una buena tanda de música africana.
Reitero mis respetos por todas las razas en este día de la afrocolombianidad.

John Montilla (21-mayo-2020)

LA CAÍDA DEL HALCÓN NEGRO

Por.  John Montilla 

 Mientras estaba trabajando en mi computador en horas de la noche, apareció de repente volando una avispa. De prisa agarré el arma que por estos días tengo a mano: Un atomizador de alcohol y antes de que el bicho me picara, le disparé sin piedad más de un par de veces, prácticamente bañe al pobre insecto en alcohol, pero el bicho no cayó, en vez de eso, salió volando directo hacía una de las bombillas que valen más de veinte mil pesos, y entonces imaginen lo que sucedió: Como el alcohol es una sustancia inflamable, cuando la avispa se arrimó a la bombilla se incendió, y la bombilla “bum” estalló y la avispa cayó en picada como un helicóptero de guerra derribado en combate, y me dejó a oscuras. Únicamente se veía y escuchaba el chisporroteo del desafortunado insecto consumiéndose en el piso. ¿Mucha película, cierto?.. Me temo que esta cuarentena los tiene viendo mucha televisión, por fortuna parte de esta breve historia es ficción.

John Montilla (26-VI-2020)
DIvagaciones en pandemia
Imagen tomada de internet
jmontideas.blogspot.com

SOÑÉ CON EL PERSONAJE

Por. John Montilla 

Ignoro la razón por la que estaba en el parque, pero debió ser importante porque estaba bien concentrado o distraído en lo que tenía que hacer que no había reparado en lo que había cerca de donde estaba. En determinado momento bajé la mirada y la vi a ella agachada desplegando por el piso varias revistas viejas, las estaba ordenando por personajes, era una colección de antaño increíble. Quedé alelado ante la imagen, era mi sueño de niño: cientos de revistas de comics al alcance de mis manos. Pude intuir sin verlas, que estaban todas esas series que tantas veces había leído, y lo que me tenía encantado es que parecía que también estaban aquellas que nunca alcance a leer. Me arrodille en el piso junto a ella y le dije que era una colección fantástica, me miro con ojos complacidos por compartir el mismo gusto, creo que se presentó con un nombre que iniciaba con la letra E, no puedo recordarlo. De inmediato fui, a lo que me interesaba y que llevo años buscando. Le pregunté si tenía ejemplares de la revista de “T” (Voy a ser un poco egoísta aquí, no les voy a decir, pero prometo hacerlo en un artículo aparte), me dijo que sí, que tenía seis ejemplares, y me señaló con el mentón el sitio donde estaban; me moví hacía donde ella me indicó con mucha curiosidad, creo adivinar la ansiedad que debe experimentar un arqueólogo cuando se topa con una pieza antigua que ha buscado tanto. Efectivamente había seis ejemplares, pero ninguno tenía lo que quería, aunque eran ejemplares únicas, a todas les faltaba la portada, que es precisamente lo que busco, y una de las cosas por las que de niño me atrajo tanto esa revista; pero no por eso deje de ojearlas con avidez, a pesar de los años se podían leer con claridad y los colores estaban con buenos tonos, las ojee una a una con cariño y me deleite con las imágenes de antaño, fue como un pequeño paseo al valle perdido. Entonces me atreví a preguntarle si me podía vender una. Me miró fijamente a los ojos, y me dijo que por supuesto que no, y que yo sabía la razón. Sí, le dije, y le pedí que me disculpara por la pregunta. Entonces ella, me puso una revista en las manos y me dijo, pero si quieres puedes sentarte a leer, eso hice me senté en el piso, abrí el ejemplar para entrar en el maravilloso mundo de la fantasía, y justo entonces me desperté y volví a esta cruel realidad.

***

John Montilla (8-VIII-2020)

Relatos de sueños
Imagen tomada de internet
jmontideas.blogspot.com

MI GRANITO DE ARENA BLANCA

Por. John Montilla 

Durante esta pandemia, hace unos meses alguien pidió leche y pañales para un bebé. Yo me ofrecí a colaborar, y se me ocurrió escribir una frase en la bolsa que envié. Había olvidado el asunto, pero hoy encontré la foto que en su momento tomé, y me pareció que bien valía la pena compartir.

“Una gota de leche.
Una lágrima menos.
Un océano de esperanza.”

J.M (2020)

“UNA CONTRA” CONTRA ALGUNOS SUPERHEROES

Superman, el hombre de acero, se vuelve como mantequilla al sol cuando está en presencia de la “kriptonita”, por ese el hombre le huye a ese elemento. Cada superhéroe tiene su punto débil; en casa descubrí el pasado Halloween que puedo sacar corriendo al “Capitan America”, mostrándole un pedazo de yuca cocinada.

LLUEVE

-¿Sientes caer la lluvia?

-Por supuesto, está loviendo en mi alma., pero no te

preocupes es sólo una nube pasajera.

(J.M)  5-Sept-2020

EL CANDELERO

Ayer en Mocoa, estuvimos todo el largo día y parte de la noche sin energía, para paliar la oscuridad nos tocó recurrir a las velas. Me tocó improvisar un par de candeleros. En uno usé un plafón de porcelana vidriada averiado, es seguro, en otro utilicé un pedazo de cerámica. Ambos apropiados porque cumplen las reglas básicas de un candelero: que no se vaya a voltear, que no se queme y que recoja los restos de cera que va cayendo conforme la vela se va consumiendo. Me lleva a curiosidad a preguntarme, si alguien más tuvo que improvisar candeleros y siles gustaría compartir una imagen como las que aquí presento.

***

J.M (19-X-2020)


CORAZÓN PÁLIDO

Este imagen en formato de sticker, lleva años pegada en un vidrio de una de las ventanas del colegio donde trabajo, ignoro a que campaña hace alusión y a que año corresponde. Pero el mensaje, bien podría aplicarse a las actuales circunstancias: Un país y su gente que palidamente resiste las pandemias del hambre, el covid-19 y la corrupción. Un corazón amarillo, una imagen que representa un país que se destiñe día a día a pesar de que en la tele todos los días salen a decir lo contrario. Este corazón pálido tendría más éxito que la carita triste y alegre que nos quieren hacer usar.

J.M (24-VII-2020)

FRASES APOCALÍPTICAS

Ayer escuché a un joven de quién dice la gente que ha perdido el juicio, o como quien dice vulgarmente loco: El muchacho se paró en medio de la calle y empezó a decir en voz alta estas palabras:
La mandarina se ha caído.
El mundo se ha caído.
Las estrellas se van a caer.
El mundo se va a acabar.
Terminó de recitar eso y luego siguió su camino calle abajo repitiendo para sí mismo sus frases apocalípticas.

(J.M. 23-VII-2020)

***
COSAS DE UNA CLASE VIRTUAL

Durante la clase virtual de mi hija escuché a una madre de familia decir esta frase
“Profe, disculpe a “mi niño” que se indispuso, lo que sucedió fue que el perro lo vomito, y como él es bien asquiento, ahora él también está vomitando.”

J.M (11-Junio-2020)

sábado, 20 de julio de 2024

EL GORDITO Y LA POLICÍA (Hace ya unas cuantas semanas)

Por John Montilla  

Eran un poco más de la medianoche, pero yo aún estaba despierto, por eso pude escuchar el amago de un escándalo al frente de mi casa. Me asome a la ventana-vivo en un segundo piso- y pude ver a un borrachito gordito y joven que en voz alta desafiaba a pelear a un agente de policía. Habían tres de ellos, al lado de un carro patrulla, pero parecían no estarle prestando atención al borracho, por eso este gradualmente fue subiendo de tono sus palabras. Al principio daba gracia escucharlo gritar: “Vénganse uno por uno que para todos hay”, “Yo me he tropeleado con unos más varones que ustedes”, “Vengan o es que tienen miedo”, pero sus gritos se perdían en oído sordos; esto pareció enfurecerlo más porque de un tirón se quitó la camiseta, y el calibre de sus palabras ya iban cargadas con otro tono, el borracho se despachó en un sarta de insultos contra los policías, pero como de un madrazo hasta ahora nadie se ha muerto , que yo sepa, ellos a pesar de que ya parecían estar también comenzando a impacientarse, tampoco se movieron de donde estaban.

De un momento a otro apareció un señor, que luego resultó ser el padre del gordito y una dama, ignoro qué relación tendría con él, lo cierto es que entre los dos intentaron llevarse para la casa al escandaloso, pero tercamente se negó a irse con ellos, es más, a este la presencia de sus parientes pareció darle más bríos para seguir con su gritos de desafío e insultos. Durante un momento trataron de convencerlo, hasta que la terquedad del hombre pareció ganarles y decidieron irse. El borracho no paraba en su retahíla de ofensas, de pronto cometió el error que varios curiosos temíamos:
Se agachó a recoger piedras, pero en el pavimento sólo encontró un pequeño pedrusco y lo arrojó; por fortuna por el tamaño del objeto y el estado en que se encontraba, nadie resulto herido. Luego corrió a buscar más piedras. Por supuesto, ahora si ya los policías habían perdido la paciencia, y se movieron rápidamente, entonces el gordito al ver la cosa sería, salió corriendo a pedir ayuda a los suyos, en un dos por tres los policías lo redujeron, y aunque el padre y la señora trataron de intervenir, quizás alegando que él estaba borracho, pero aunque no pasó a mayores la falta ya estaba cometida.
Cuando pasaba frente a mi ventana, el otrora “gallo desafiante” iba llorando y pidiendo que lo dejaran irse para la casa. Pero los policías lo metieron en el carro patrulla y hasta allí llegó el escándalo. Ignoro en que habrá terminado el asunto; lo cierto del caso es que el gordito metió en un lío a su papá porque el hombre también se ofuscó tratando de reclamarlo y a él también le clavaron la multa por estar violando el toque de queda implantado durante la cuarentena. Me imagino que al gordito hasta ahora debe tener “guayabo”.
En este evento no estoy opinando nada, sólo narró los apuntes que mi curiosidad me llevó a recoger.
***
J.M. (11-IX-2020
Relatos en mi camino
Fotomontaje con imagenes tomadas de internet
jmontideas.blogspot.com

LA ESTATUA DE BELALCÁZAR

Por. John Montilla


NO estoy de acuerdo en que se haya derribado el monumento completo de Sebastián de Belalcázar que había en Popayán, y voy a decir la razón con base en una historia que recuerdo haber leído en mis tiempos de Universidad:
El cuento es más o menos así: en cierto lugar de los Estados Unidos había una estatua en la que se representaba a un general de la guerra montado sobre un majestuoso caballo. Al pie del monumento había una placa conmemorativa con la inscripción: General Pershing en mayúsculas, seguido de una corta reseña sobre sus logros. Pues bien, había un chico que cada que pasaba por el parque en su camino a la escuela, se detenía para saludar:
“Buenos días General Pershing.”
Su madre un día intrigada por ese saludo diario le preguntó porqué lo hacía y el chico respondió: “Que el admiraba mucho a General Pershing, pero lo que no comprendía era que hacía ese hombre montado sobre él.”
Entonces volviendo al caso de Popayán, por lo menos debieron haber dejado el caballo en pie; con el rotulo de Belalcázar, total, él no tiene la culpa de los pecados cometidos por su jinete.

***
J.M (18-IX-2020)
Foto: El País .com

Pío XII 63 AÑOS

 Por. John Montilla

Orgulloso de haber sido estudiante y ahora docente de esta prestigiosa Institución Educativa.
Logo 63 años, idea original : John Montilla
Diseño: Yuliana Ordoñez.

J.M Mocoa: 19-IX-2020
.....................................................

CARRANGA PARA MERCEDES

(INTRODUCCION)

Cantemos con alegría, de una profe sin igual,

que enseñaba geografía y la historia universal.

Su voz como un gran tambor, retumbaba en el salón,

pero era palabra de amor, lo que brotaba de su corazón

(ESTROFA UNO)

"Mercedes con sus libros, nos hacía recorrer,

los Andes con sus secretos y el Caribe por conocer.

Con mapas y sonrisas, nos hablaba del café,

de montañas y sus ríos, de los pueblos y su fe."

CORO

Michita , Miche Mercedes ,escucha nuestra canción

Para ti va está carranga que nace del corazón

Michita , Miche Mercedes ,escucha nuestra canción.

Para ti va está carranga que nace del corazón

(ESTROFA DOS)

De sociales fue maestra, con mucha dedicación,

nos habló del Magdalena, del país y su tradición.

De la Amazonía verde, y su riqueza natural,

de Bolívar, el 7 de agosto, y el goce del carnaval.

CORO

Michita , Miche Mercedes ,escucha nuestra canción

Para ti va está carranga que nace del corazón

Michita , Miche Mercedes ,escucha nuestra canción.

Para ti va está carranga que nace del corazón

(ESTROFA TRES)

Nos enseñó de la vida, y el pasado de la nación,

habló de la Independencia, y de cada revolución.

Con los hechos de la historia nos hacía reflexionar

Y con su voz de la experiencia nos invitaba a soñar

CORO

Michita , Miche Mercedes ,escucha nuestra canción

Para ti va está carranga que nace del corazón

Michita , Miche Mercedes ,escucha nuestra canción.

Para ti va está carranga que nace del corazón

(ESTROFA CUATRO)

Mercedes profe querida, tu presencia es un tesoro

el megáfono de tu voz, es algo que vale oro.

Necesitamos tus asados, chicharrones y recetas

Y que por siempre sigas siendo el alma de cada fiesta.

CORO

Michita , Miche Mercedes ,escucha nuestra canción

Para ti va está carranga que nace del corazón

Michita , Miche Mercedes ,escucha nuestra canción.

Para ti va está carranga que nace del corazón

(ESTROFA CINCO)

Mercedes dejó las aulas, por un reto más divino

Como nuestro Libertador, dejó huella en el camino,

Cambió mapas por batallas, y la tiza por valor,

Hoy batalla con la vida, con vigor de un vencedor

(OUTRO)

Esta es la carranga de Mercedes, una profe sin igual,

que enseñaba geografía y la historia universal.

Esta es la carranga de Mercedes, una profe sin igual,

que enseñaba geografía y la historia universal.

Esta es la carranga de Mercedes, una profe sin igual,

que enseñaba geografía y la historia universal.

Esta es la carranga de Mercedes, una profe sin igual,

que enseñaba geografía y la historia universal.

AUTOR: JOHN  MONTILLA

20-XII-2024

NACER EN UN VIAJE

 Por. John Montilla 

Varias veces hemos escuchado o leído acerca del inusual hecho de bebés que nacen en aviones, y que a estos algunas aerolíneas les dan ciertos regalos especiales. Entre ellos hay casos excepcionales para recibir privilegios para futuros vuelos, becas y cosas por el estilo. Esto por supuesto no es una obligación de las empresas y no existe regulación internacional al respecto. Leyendo sobre esto me encuentro que la BBC consultó sobre el tema a algunas aerolíneas y constató que no tienen una política sobre estos casos: “La alemana Lufthansa fue la más tajante y le dijo a la BBC Mundo que nunca regala nada a los bebés que nacen a bordo de sus aviones.” Y adivinen qué ? … Avianca, tampoco lo hace.

Traigo a colación el tema porque me contaron que hoy nació un bebe en un viaje terrestre entre Pitalito y Mocoa, me dice mi fuente que el bus pasó derecho, no al terminal, sino al hospital. Y aquí viene la pregunta: ¿Le darán al bebé algún regalo especial por ese inusual acontecimiento ?... La verdad, no creo, con lo costoso que está el transporte después de la cuarentena, no me extrañaría si me dicen que le cobraron el pasaje al bebé.
J.M (23-IX-2020)

HOY

Por. John Montilla

J.M  & Gabriela 

Había pensado en escribir muchas palabras para un día como hoy, pero creo que mejor lo expreso en números: es casi un milagro poder decir que según el calendario he vivido hasta hoy más de 18,250 días, creo que ahora podré comprender más a Gabriel García Márquez cuando narra sus evocaciones en siglos, hoy lo dejo estampado en el recuerdo de mi vida con un abrazo a mi hija Gabriela y una de mis citas favoritas que me ha dejado la fortuna de haber leído tantos libros.:“No soy un hombre que sabe, he sido un hombre que busca y los soy aún.” No puedo evitar las lágrimas de emoción que me embargan en este instante, y me siento satisfecho de haber podido resumir mis sentimientos al juntar estos elementos para expresar lo que siento en esta fecha.
“Es muss sein ?
Muss es sein !
“Der schwer gefasste Entschluss.”
(MILAN Kundera)
***
J.M
20 .OCTUBRE DE 2020
jmontideas.blogspot.com

ECHARSE LA FAMA ENCIMA

 Por. John Montilla

Hay personas que por circunstancias particulares del destino pasan a la fama; algunos se echan un muerto encima y pasan a la historia. Ejemplos el tipo que de manera miserable mató al Che Guevara, o el otro desquiciado que asesinó a John Lennon, en el propulsor de las balas viajaron con sus muertos a la inmortalidad. Pero hay historias un poco más amables como la de la enfermera Edith Shain, que pasó a la historia por un icónico beso con un soldado que regresaba a casa después de terminada la Segunda Guerra Mundial y cuya fotografía de ese instante sublime también quedó marcado en la inmortalidad. Una de mis favoritas es la historia de Max Brod que publicó los libros de Franz Kafka, cuando este le había pedido que los quemara. Su decisión fue un hecho trascendental en la historia de la literatura, prácticamente él le dio vida a Kafka después de su muerte y con eso ganó un lugar en la historia por ese notable hecho.
Por supuesto también hay historias de editoriales que se hicieron célebres por rechazar obras cumbres literarias. Y en el plano futbolístico hay varios capítulos de clubes que quedaron marcados por rechazar los inicios de futuras grandes estrellas. Y para terminar esta breve disertación, todos conocemos al hombre que aparece en la fotografía que aquí presento: Maradona, celebrando la conquista de la copa mundo de 1986 y quien recientemente falleció, pero muy pocos conocemos al hombre que lo carga en hombros: Roberto Cejas, que por ese pequeño detalle de literalmente echarse la fama encima, pasó a la historia del fútbol mundial. Al figurar en postales históricas junto a uno de los más grandes personajes de ese deporte. Y quien a raíz de la muerte de su ídolo se expresó así: “Yo te levante y vos me llevaste a la eternidad”.
Les sugiero leer un artículo de su memorable gesta.
***

John Montilla (26-XI-2020)
Imagen tomada de Cadena 3. Argentina

EXAMEN DANTESCO

Por. John Montilla

Soñé anoche que estaba presentando un examen de inglés, y la prueba escrita consistía en redactar un cuento de una dama que llegaba al infierno de Dante. Como había llegado tarde al test, disponía de poco tiempo, por eso decidí escribir algo corto, he aquí lo que se me ocurrió:
Un breve diálogo entre el guardián de las puertas del infierno y la dama que llega.
Dama: ¡Dile a Satanás que quiero entrar al infierno!
Guardian: Lo siento señora, mandó a decir que no quería competencia.

(Me temo que me voy a “rajar”, tocará esperar otro sueño para ver los resultados)
***
J.M (10-XII-2020)
Relatos de sueños
imagen tomada de internet


LOS DE ABAJO
Ese es el título de una novela del escritor Mariano Azuela que trata sobre la revolución mexicana de 1910 en la que narra la vida de los oprimidos, “los de abajo”, que luchan por un futuro mejor. Si los de abajo se mueven, los de arriba se caen. Esta imagen que tomé a orillas de unos de nuestros ríos es una metáfora gráfica que ilustra perfectamente ese pensamiento. Aunque todo cambió drástico puede producir un caos, el mismo Azuela, así lo expresa: “Las piedras que quedan arriba o abajo, después del cataclismo, ¿Qué me importan a mí?
¿No se sienten tentados de mover la piedra pequeña para que ver que puede pasar?

(Sugiero ver imagen completa)

J.M ( 24-XI-2020)

CILINDRO-MAN

Por. John Montilla 

Que el golpe lo reciba el que sabemos y su segundón, y por supuesto el Covid-19 y las ratas que se han lucrado de eso

***

J.M ( 31-diciembre-2021) 

OTRO RUSO CAÍDO.
El "ruso-chavismo" el cuento del año entrante para los inocencios.

NIÑA DE CABELLO CORTO

Por. John Montilla

La vi en el otro lado de la calle y la llamé. Ella es una chica de unos 12 o 13 años, se acercó y me saludo con un “hola, profe”, le pregunté que qué hacía a esas horas de la noche fuera de casa, me dijo que estaba esperando a alguien. Noté que tenía sus gafas empañadas por la leve llovizna que estaba cayendo, su cabello corto, casi de un corte masculino, estaba también brillante por la humedad. Le recordé que había restricciones para que la gente no saliera de casa y le hice notar que también debería tener puesto un tapabocas. Me miro de forma apenada y respondió que lo había olvidado por salir rápido de casa a hacer una vuelta. Luego pasé a la razón que me había motivado llamarla: Le pregunté que porqué había abandonado las clases virtuales, y le expresé que lo lamentaba porque en el poco tiempo que trabajamos de manera presencial había demostrado ser muy buena estudiante. Me dijo que había tenido inconvenientes familiares y eso la había obligado a desistir. Se sacó las gafas y las limpio un poco entre sus ropas, por alguna razón la asocié con un gato limpiándose los bigotes. Luego le dije, que sabía que no había entregado aún el computador que le prestaron en el colegio. Me miró con ojos inocentes y me dijo que lo había llevado a Bogotá, que desde allá había estado tomando las clases, pero luego tuvo que regresar con premura a casa y lo había dejado allá. Le enfaticé que tenía la obligación de entregarlo, me respondió con un “si, profe, yo lo sé, cuando regrese a Bogotá lo voy a traer”, en esas estábamos cuando apareció la persona que estaba esperando, y la llamó: Otra chica un tanto mayor que ella. La niña de cabello corto se despidió, y ambas se fueron caminando rápidamente por la calle silenciosa, la brisa agitaba tenuemente una sola melena. Espero poder volver a verla un día de estos.
***
John Montilla (25-I-2021)
Relatos de pandemia
Imagen tomada de internet
jmontideas.blogspot.com

ECHAR UNA MANO AL PRÖJIMO

 Por. John Montilla

El anciano, que por su aspecto se notaba enfermo, estaba sentado en una silla de ruedas, bajo el tremendo sol de aquel día, protegido por una gran sombrilla de color azul con figuras de cuadros. Usaba una camisa que se parecía mucho al modelo de su sombrilla. Tenía a su alcance una botella plástica de una bebida gaseosa llena de agua, que, a juzgar por el clima del día, no debía estar fresca. Había colocado en el piso caliente un viejo y grande sombrero negro, en el que los transeúntes y clientes que salían del negocio frente al que se había emplazado le arrojaban una que otra moneda, ya sea por lástima o movidos por sus generosos corazones.
El impacto de la escena también me motivó a ser solidario y decidí hacer mi aporte poniendo algo de dinero dentro del viejo sombrero, que se me asemejó un cuervo que se hubiera estrellado contra el piso y hubiera muerto con las alas desplegadas y de cuyo buche hubieran brotado una gran cantidad de monedas y billetes. Porque la recolecta de “frutos” del cuervo había sido generosa ese día.
Una vez hice el aporte me retiré despacio y me detuve un momento más para volver a contemplar la imagen del hombre tostándose bajo el sol de esa mañana, y aproveché para tomar un par de fotografías. Estaba en mis cavilaciones cuando de repente veo llegar a un hombre joven de aspecto descuidado y sucio que se paró frente al anciano, lanzó una larga mirada profunda a la figura bajo la sombrilla y luego detuvo su vista en el sombrero. El hombre cuyos zapatos, pantalones y camisa de manga larga se veían manchados por el barro, pareció dubitativo frente a la figura encogida en la silla de ruedas. Una sospecha pasó por mi mente. Pensé que tomaría el “cuervo muerto” y se marcharía con el a cuestas. ¡No puede ser! -me dije- ¡Lo va a robar!, pero para mi sorpresa. El hombre metió su mano izquierda en el bolsillo de su pantalón, sacó un billete, lo echó dentro del sombrero y siguió su camino. Y cuando él dio la vuelta, fue entonces que me percaté que le faltaba su mano derecha. El hombre acababa de darle un certero puñetazo al prejuicio de juzgar sólo por las apariencias y de paso daba una lección de cómo echar una mano al prójimo. Una prueba de que hay esperanza en la humanidad.
***
John Montilla. Texto y fotografía. (31-I- 2021)
Relatos en mi camino
Historias: jmontideas.blogspot.com

UNA BATALLA MÁS

Por. John Montilla

Se llama Alfonso, pero sus amigos le decimos “Guaita” desde tiempos inmemoriables. Una persona de quien rescatamos sus virtudes como buen amigo y vecino, y con unos lazos de hermandad tejidos durante toda nuestra existencia. Él al igual que muchos también ha sido tocado por el mal de este siglo. Esta mañana lo llamé y más que darle ánimos, le supliqué que diera la pelea, que no nos abandonara, porque ya hemos perdido a varios amigos. Él es un hombre humilde y trabajador y además es un cultor que ha trabajado durante años a la sombra de los maestros artesanos para que las coloridas carrozas de carnaval puedan salir a los desfiles. Es experto en hacer una estructura para el montaje, y jamás un amarre que haga se va a soltar. Por eso le pedí que se aferre a la vida, así tan duro como cuando aprieta esos alambres y tornillos de las estructuras. Podría decir muchas cosas de nuestro amigo “Guaita”, pero por ahora sólo atinamos a decir que queremos volver a pasear con él las carrozas de la alegría y el color y para eso necesitamos que gane esta batalla. ¡Fuerza, amigo Guaita!


FEBRERO 17-2021
Nuestro amigo Alfonso "Guaita" agradece a todos las oraciones, la buena energía, todo el positivismo manifestado, los buenos deseos y toda la solidaridad manifestada con él en la batalla de su vida de la cual todos los signos indican hasta ahora que va saliendo victorioso. Su fuerza y su fe lo tienen atado a este mundo para alegría de su familia y sus amigos.
***

John Montilla.  Texto y Fotografía.  (1-II-2021) 
Relatos de pandemia 
jmontideas.blogspot.com 

MI PEQUEÑA HISTORIA CON EL “PALOMO” USURIAGA

 Por. John Montilla

Fui testigo de que al futbolista Albeiro Usuriaga no le gustaba que le dijeran palomo en sus inicios. He aquí el breve episodio que recuerdo:

Por la cancha de la Villa Olímpica de Mocoa se han paseado notables ídolos del fútbol colombiano, pero cuando ya estaban retirados. Entre los cuales recuerdo a Willington Ortiz, “Chicho” Serna y Arnoldo Iguarán entre otros. Pero uno que vino joven y que luego se volvió famoso fue el recordado Usuriaga quien deleitó a los aficionados con sus regates y velocidad cuando la selección juvenil de Valle enfrentó a la selección Putumayo. De ese memorable encuentro recuerdo que al final un periodista local al hacer la entrevista a la figura del partido lo llamó “Palomo” - él ya tenía ese apodo- y Usuriaga antes de responder, le replicó con acento valluno : “No me diga palomo, dígame vasco”. Es una pena no tener la evidencia en la que Usuriaga rechaza el apodo que lo hizo mundialmente famoso. Tiempo después constaté que su apellido tiene raíces con ciertas regiones de españa, lo que le da sentido a su petición. Pero como el apodo no lo escoges, sino que te lo ponen. Con ese voló a la eternidad. Leí no hace mucho que su hija está buscando historias de su padre, trataré de hacerle llegar este episodio.
En el Clarín de Buenos Aires hay un buen artículo que le hace memoria, cuyo título es: "El último vuelo del Palomo".
***
John Montilla (12-II-2021)
Relatos de mis memorias:
Imagen tomada de internet
Historias : jmontideas.blogspot.com

jueves, 18 de julio de 2024

CUADRO SIN COLOR

Por. John Montilla 

Me asomé por las rejas de la ventana de la tienda escolar y pude ver las marcas de la soledad. El polvo se ha apoderado de todos los rincones y unas intrusas hojas secas se han colado por las ventanas desprovistas de vidrio. Las arañas han construido su hogar en las esquinas. Unas pocas sillas se mueren del aburrimiento bajo el aplastante peso del polvo de los días de la ausencia; hasta el viento parece moverse con pereza en el lugar. Una pálida vitrina semejando un elefante cristalizado llena el espacio, los vivos colores de los empaques de las golosinas diseñados para atraer la vista de los niños han desaparecido. Es como un jardín muerto, no hay flores, no hay abejas. De repente veo en una esquina de la vitrina unas “palomitas de colores”, ¿Cuánto tiempo llevaran en ese solitario encierro? Pienso que ya deben estar acartonadas. Quizás fueron olvidadas en la premura de los dueños por salir corriendo a encerrarse en su casa, para esconderse de un minúsculo monstruo invisible. Las “palomitas muertas” son como una pequeña prueba de que se ha tendido un manto de muchos días grises que nos han escondido el color.
En el jardín inerte no se ve aún en el horizonte el retorno de las abejas.

John Montilla (18-2-2021)
Relatos de pandemia
jmontideas.blogspot.com


EL TAPABOCAS
Un indigente encontró tirado un tapabocas en la calle, lo recogió, le sacudió un poco el polvo, luego se lo puso y se marchó feliz porque ahora estaba protegido contra el Covid-19.
***
J.M (7-I-2021)

ROMEO Y JULIETA EN EL TIEMPO DEL CORONAVIRUS

Una de las lecturas en inglés que les envié a mis estudiantes consistió en una breve biografía de William Shakespeare y entre las actividades a desarrollar les pedí que completaran con sus palabras el diálogo de los personajes del gráfico. Aquí les comparto uno al que le hallé gracia y al que le hice la adaptación al español.

J.M (16-XII-2020)
NOMBRE Y CURSO POR FAVOR.

A un padre de familia al final de este proceso escolar inédito que tuvimos este año, parece que no le gustó que cada vez que me escribían al whatsapp, yo respondía con la pregunta: ¿Nombre y curso por favor? por eso me vi en la necesidad de escribir unas palabras para dar mis razones de ello:
Hasta el sol de hoy siempre he pedido ese detalle de “nombre y curso”, (todo el año les pedí que primero se identificaran, antes que nada. Debo agradecer a quienes aprendieron a seguirme ese pequeño requisito), lo hacía para darle agilidad a las cosas, pues cuando la casa de uno se convirtió en oficina, uno quería ir directo al asunto para ganar tiempo. No era sencillo atender a más de 300 personas a quienes no se tienen registradas. Sobre todo, si son estudiantes tratando de comunicarse con uno. Recuerdo a un estudiante que le pedí ese requerimiento y me respondió de manera altanera que, por qué no lo agregaba a los contactos para que no le esté preguntando eso todo el tiempo, le respondí que eso no era obligación mía. ¡No volvió a escribir!
Casi al final del año escolar, otro estudiante me envió un mensaje de audio, y con pesar me toco decirle que no tenía sonido en el computador que estaba trabajando; entonces él escribió preguntando si ya le había calificado una actividad que había enviado, le respondí que tampoco tenía su nombre y su curso. No respondió nada. Él no consiguió la información que buscaba y yo me quedé sin saber quién era.
Para cerrar el breve discurso, dije que:
“Creía no haber sido nunca descortés con alguien, y pedí disculpas por los errores que pude haber cometido” y terminé diciendo: Aquí se da de todo, hace unas semanas alguien me envió un archivo con un sugestivo título en portugués “Filho da puta” (Por supuesto que por respeto a ellos no lo escribí allá)
Así que, si me escriben al WhatsApp, denme su nombre y si son estudiantes agreguen el curso por favor.
***
J.M (12-XII-2020)
Relatos de pandemia
Fotomontaje con imagenes tomadas de internet.
jmontideas.blogspot.com

EL ARCHIVO
La virtualidad nos llenó de archivos en PDF, y he visto docenas y docenas de ellos este año. Por supuesto uno se concentra en el contenido, más que en los títulos de ellos, sobre todo si son de estudiantes que no llevan control, orden o nomenclatura para tenerlos en carpetas bien organizados. He leído varias cosas sin sentido escritas para nombrarlos que no tienen nada que ver con el tema que contienen. Pero, esta semana vi uno que me llamó la atención y que aquí les comparto. Como dijo un célebre pensador a quien le llegó una carta parecida a este título: Primera vez que veo una carta en la que pusieron la firma, pero se olvidaron de escribir el contenido.
***
J.M (1-XII-2020)
Relatos de pandemia

JENNIFER

  Por: John Montilla La primera vez que probé “la forcha” fue Jennifer quien me invitó. Bajo el inclemente sol de la ciudad, un señor reco...