lunes, 23 de diciembre de 2024

EL EX DE VANESSA EN MI MESA

Por: John Montilla

Como el restaurante estaba lleno, decidimos ocupar un lugar de seis puestos a pesar de que en mi familia sólo somos tres. Al rato, cuando ya estabamos almorzando se acerca una mesera y nos pregunta si aceptabamos compartir la mesa con otras tres personas. Dijimos que sí, y al minuto me arrepentí:

Llegó una pareja con una jovencita, el hombre venía hablando por celular no en forma discreta, sino en voz alta y por eso a los pocos segundos supe que tenía una discusión remota con su expareja por inconvenientes con una hija que supongo fue fruto de amores pasados.

Me molestó la discusión en mi mesa, pero sobre todo me molestó  la forma en que se refería a la otra persona, le dijo varias palabras y frase descalificadoras. La trató de ingnorante y oportunista, le dijo que no conocía la palabra honestidad y otra retahilas de cosas de mal gusto en frente de nosotros que eramos unos perfectos desconocidos para él. No tuvimos opción sino de enterararnos de sus cosas personales. Nuestra incomodidad fue evidente, los de mi familia nos miramos a los ojos con cara de resignación pero incomodos. 

Al parecer al hombre le molestaba tener que enviar en diciembre la cuota alimentaria y los gastos de navidad de la niña. Decía que era inconcebible que le hubiera llevado la niña a la casa sin ropa y sin zapatos para que el tuviera que comprarle. Yo no me imagino a  Vanessa enviando a su hija desnuda donde un tipo que al parecer le duele tener que responder con sus obligaciones de padre. Le reclamaba que el tuvo que comprarle los uniformes y útiles escolares este año. Ese es su deber, que “man” tan miserable.

Decía que el cumpliría con lo acordado legalmente y pare de contar y que en lo sucesivo en los próximos diciembres el se llevaría la niña a la casa y le compraría lo que necesite, y que por eso de ahora en adelante no le enviaría nada para fin de año. Su actual pareja y la niña se notaban achantadas, silenciosas  y cabizbajas viendo la incomodidad de nosotros. 

Estaba a punto de levantarme para reclamarle por mi tranquilidad, cuando el tipo vio que desocuparon una mesa y se llevó a su gente con él.  No conozco a Vanessa pero me pongo de parte de ella.

Como no tuve tiempo de mostrar mi inconformidad en ese momento, me desquito contando el hecho.

Ojalá algún día llegue Vanessa y su hija a sentarse a mi mesa.

***

John Montilla  (20-XII-2024)

Relatos en mi camino

Imagen: Leonardo AI generated.

Historias: jmontideas.blogspot.com


SALVADO DE LAS AGUAS

 Por: John Montilla

A una “cotorra”

que literalmente no soltaba su celular ni para “ir a mear”,

cierto día le ocurrió una desgracia:

el dichoso aparato se la soltó de las manos,

y cayó dentro de la taza del inodoro,

la doña ni corta ni perezosa, 

sin importarle estropear su manicure,

ni reparar en sus aguas amarillas,

lo agarró lo más rápido que pudo,

lo lavó como a un gatito,

lo secó y consintió como a una tierna mascota,

e incluso lo cubrió con granos de arroz de gran calidad.

Luego metió su inmundo aparatejo en la nevera para secarle la humedad.

Cuando constató que su celular no se había estropeado,

 saltó de alegría,

lo acunó entre sus brazos como a un dulce bebé

 y luego siguió su rutina diaria

de seguir viendo y hablando m…

***

John Montilla ( 12-XII-2024)

Divagaciones:

Imagen: Leonardo AI generated

Historias: jmontideas.blogspot.com

 

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