miércoles, 19 de febrero de 2025

¡MIREN BIEN, SÍ HAY PERSONA BUENAS!

 Por: John Montilla

“La vida es fascinante: sólo hay que mirarla a través de las gafas correctas.”  Alexandre Dumas (Padre) 

Yo le había pedido simplemente algunos detalles, para escribir la historia, pero ella la redactó tan bien que la dejé así tal cual me la envió.
***
“Trabajo en una óptica y un día estaba atendiendo a un paciente que iba a comprar unos lentes bastante costosos, de más de un millón de pesos. Cerramos la venta y, al momento de facturar, él me pidió el número de la cuenta de la óptica para consignar la mitad del valor, es decir, un millón de pesos.
Todo parecía ir bien hasta que, por un descuido, le di mal el número de la cuenta bancaria de la empresa. Me equivoqué en el último dígito y el dinero terminó en otra cuenta. Al percatarme del error, me invadió la angustia. Sabía que tenía que responder por ese dinero, lo que equivalía a casi un mes de trabajo. No pude evitar llorar, sentí una enorme presión y tristeza por la pérdida del dinero.
Afortunadamente, logramos rastrear la cuenta a la que se le había transferido el dinero y descubrimos que pertenecía a una empresa de vidrios del mismo municipio. Decidí acercarme al lugar junto con el cliente, quien me acompañó. Al llegar, hablé con la contadora de la empresa, quien me escuchó con amabilidad y me pidió que regresara al día siguiente para hablar con el gerente.
Al día siguiente volví, pero para mi sorpresa, la contadora ya tenía el dinero en efectivo listo para devolverme. No tuve ni siquiera que hablar con el gerente, pues ella, con toda la confianza y generosidad, simplemente me entregó el monto completo. Me sentí tan aliviada y agradecida que, en señal de gratitud, le llevé unas frutas como obsequio.
Fue un momento de mucho estrés, pero al final, gracias a la honestidad y la buena disposición de las personas, todo se solucionó de la mejor manera.”
(F.M)
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J.M. Recopilación ( Relatos en mi camino) (14-II-2025)
Imagen: Leonardo AI generated
jmontideas.blogspot.com

¿QUIÉN ME LLEVA UNA NEVERA?

 Por: John Montilla

¿Alguien me quiere llevar a la ciudad una nevera?
Este aparato especial se puede cargar en la cartera.
Si viaja en un bus la puede poner en el asiento de al lado,
Y si le da hambre, la abre y le echa mano al pescado.

O quizás la pueda meter en su bolso o maleta
Y si hace calor, saca del congelador una paleta.
También se puede llevar en el bolsillo del pantalón,
Y se refresca “la cola” con juguito de limón.
Y si alguien decide llevarla en el sombrero,
se verá más elegante, ¡un modelo de caballero!
Y si siente que en algo en su cabeza le pesa,
abre la puerta, y saca de ella un helado de fresa.
Para quien quiera llevarla dentro de un calcetín,
con esa nevera repleta se dará un gran festín.
Y si el conductor le pide que le pague flete,
cubre los costos dándole tremendo filete.
Quien envuelva la nevera en un simple pañuelo,
estornudara luego con sabor a helado de caramelo.
Y si alguien se la cuelga de una bella corbata,
Se dará un banquete con rico pure de patata.
Y al osado que la lleve atada a una bicicleta,
en la subida puede comerse una rica chuleta.
También se puede llevar sujeta a dos patinetas,
e ir marcando el camino con migas de galletas.
Quizás, alguno a usted lo pueda tomar a risa,
al verlo llevar una nevera en el bolsillo de la camisa.
Pero a quien no le importa, le puede embutir en la jeta
un salchichón para que en asuntos privados no se meta.
¿Quién me ayuda con esta misión tan ligera?
Sólo necesito un valiente que cargue mi nevera.
Mientras encuentro quien me ayude con este desvarío,
Abro mi nevera y me tomo un refresco bien frío.
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John Montilla (20-I-2025)
Divagaciones
Imagen: Leonardo AI generated
Historias: jmontideas.blogspot.com

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